 Los cojines nos sitúan en un espacio físico concreto desde el que tomar conciencia. ¿Dónde estás ahora?, primero en la duda, clarificamos y pasamos al no quiero, nos damos cuenta de lo que no queremos, de lo que no quisimos y no vamos a repetir. Podemos descargar rabia, pena, culpa y otras emociones, liberando el cuerpo, la mente y dejando atrás situaciones no resueltas. Todo esto nos permite avanzar al siguiente cojín, si quiero y desde ahí ir tomando conciencia de qué quieres, el cómo y lo que nos impide (experiencias pasadas que nos marcaron, indecisiones, traumas), siguen su reestructuración como siempre apoyándonos en otras herramientas. |